Capitulo 2 – La mansión de la bruja

En la oscuridad, solo una pálida mano podía ser vista vagamente.

Al lado de la luz, había una oscura figura vestida con una capa negra.

Sumida en las sombras, incluso el contorno de aquella figura era difícil de discernir.

Solo su pálida y delicada mano se extendía desde el paisaje visible bajo la luz tenue, como si quisiera mostrar su deslumbrante presencia en medio de la oscuridad.

Los delgados dedos sostenían un pequeño frasco.

-Ah, he conseguido algo interesante.-

Los susurros hicieron eco en la oscuridad.

La voz de una mujer. Sonaba encantadora y a la vez escalofriante hasta los huesos.

Desde el punto de vista de un oyente, ese susurro sin duda le pondría la piel de gallina mientras el terror recorrería todo su cuerpo.

-Tal vez debería usar este frasco para confirmar si el plan tendría éxito o no. Sin embargo, parece un poco pronto para dar inicio al evento principal.-

Su voz sonaba un poco perdida.

Después de un momento de silencio, la presencia de alguien apareció repentinamente.

Quien se acercaba al lugar era una estudiante de secundaria en su camino a casa.

Vestida con su uniforme de la escuela, la chica caminaba con la cabeza gacha.

Al ver su apariencia, la figura en la oscuridad sonrió, sus labios rojos tomaron la forma de una media luna.

-Una buena oportunidad.-

No le importaba en lo absoluto quien fuera la persona que acababa de llegar.

Ella simplemente quería usar esta oportunidad para hacer una prueba.

Esto no era ni el destino ni algún evento inevitable.

Todo simplemente porque aquella chica estaba de paso por allí.

La chica no se dio cuenta de la amenaza oculta por el farol y lo que le estaba a punto de pasar.

El delgado brazo de la chica fue sujetado por una mano pálida.

-… .?-

Como una simple reacción al evento, ella cruzo miradas, ella miro en dirección a la figura.

Solo… para ver un frasco abierto ante sus ojos.

Ningún líquido se escurría de él. En cambio, un gas de color rojo entro en su nariz.

-… .!!?-

La mano bajo la capa sujeto a la chica para no dejarla escapar, ignorando su incesante tos.

Un momento después, un gas—niebla de color blanco fue exhalado de la boca de la chica.

El gas se expandió en la oscuridad y poco a poco gano autoconciencia.

Entonces tomo una forma definida similar a la de la chica, hasta en los más mínimos detalles.

—Muy bien.

Después de haber confirmado los efectos, la oscura figura se alejó de la chica.

Entonces fundiéndose con la oscuridad, desapareció sin dejar rastro.

Habiéndose quedado sola, la chica se tapó la boca mientras miraba los alrededores.

Tal vez debido a la inhalación del gas, su conciencia estaba un poco turbia.

A pesar de no poder comprender lo que le había sucedido, al final, continuó su camino a casa completamente en silencio.

Los transeúntes que pasaban por allí tenían una mirada sorprendida después de ver a la chica.

Una escena inexplicable.

Como el reflejo de un espejo, la figura caminaba en dirección opuesta a la chica alejándose de ella.

Las prendas de vestir, su peinado, el físico… Todo era idéntico.

Con respecto a este clon, que se había marchado de allí…

La chica ignoraba el suceso por completo.

El sábado por la tarde, Hisui llego a la casa de Kirika según lo acordado.

Afortunadamente, no se perdió y llego a tiempo.

Una mansión de estilo occidental que destacaba incluso en este barrio de clase alta… A primera vista, era obvio que esta casa le pertenecía a Kirika.

Un vasto y majestuoso jardín de estilo occidental, era completamente visible incluso desde el exterior.

Con un poco de nerviosismo, Hisui se ajustó su desalineada y casual corbata, entonces después de ello, apretó el intercomunicador al lado de la puerta.

La anfitriona parecía haber estado esperando durante mucho tiempo…

-Te abriré la puerta ahora mismo.-

Kirika respondió, entonces guio a Hisui a través el jardín a una amplia entrada.

Todo iba bien hasta este momento.

Pero cuando Kirika abrió la puerta para darle la bienvenida, su rostro se llenó con un evidente disgusto al instante.

-… Bienvenidos.-

-Gracias por su hospitalidad.-

-¡Si, estamos aquí para disfrutar de tu hospitalidad!-

Rushella sonrió mientras hablaba al lado de Hisui.

Y lo que era aún peor, tenía su brazo entrelazado alrededor de Hisui.

Aunque temeroso de perderse, podría considerarse una razón, últimamente, cada vez que salía, Rushella siempre insistió en tomarlo del brazo para caminar con él.

-Umm… Senpai…-

—No importa… Este tipo de desarrollo podría ser descrito como inevitable. Es mi culpa por no indicarte explícitamente de antemano. Debería haber esperado el que no podrías dejarla sola en casa sin supervisión durante un día festivo. Fue un descuido de mi parte. Sin embargo… ¿Por qué están el resto de ustedes aquí?-

Junto a Rushella… estaban Mei y Eruru también.

-Oh querida ~Senpai, el robo de oportunidades no es algo agradable, ¿me equivoco? Ni siquiera yo he invitado a Hi-kun a mi casa, ¿Sera que acaso pretendes tomar la delantera?-

Vestida con una camisola de colores otoñales, Mei estaba sonriendo seductoramente.

Vestida de manera similar, Kirika llevaba una blusa de primera clase y una minifalda.

-…Bueno, tal vez debería haber previsto que vendrían sin invitación también. Pero Kariya-san, nunca hubiera pensado incluso que alguien como tu vendría…-

Kirika la miro fulminantemente, pero Eruru ni siquiera se inmuto por su mirada.

-Yo solo quería saber los resultados del análisis. Bueno, si Hisui-san hubiera venido solo, no tendría motivos para venir aquí en un principio, después de todo, no tengo ningún deseo de que me fulmines con la mirada… Pero ya que Rushella vino también, para evitar que cause problemas, debería estar presente para supervisarla. Para decirlo adecuadamente, estoy aquí por consideración hacia ti, ¿entendido?-

-En efecto, puesto que estas dos están aquí, lo mejor es que también vinieras. De todos modos, eso es suficiente por ahora, dense prisa y entren.-

-Está bien… Ah, traje un poco de esto.-

Dicho esto, Hisui le entrego el té y algunos dulces occidentales que había traído.

Kirika los acepto inexpresiva y le pidió a la sirvienta que estaba atrás de ella que guiara al grupo de Hisui a la casa.

-Hmm, esta casa es muy espaciosa… ¡Me gustaría vivir en un lugar como este! ¡Mejor dicho, se supone que debería vivir aquí! ¡Este tipo de casa es el más apropiado para mí!-

-Un vampiro viviendo en este tipo de casa atraería demasiado la atención. Por cierto, no sabía lo adinerada que eres.-

Ahora que lo pienso un poco, mi presente parece ser solo algo barato. ¿Estas enojada por eso, Senpai?

-¡Claro que no!-

-¡Por supuesto que no!-

Dos de las responsables del enfado de Kirika intervinieron – Mei y Eruru respondieron a las palabras de Hisui.

-En serio… Ayer, cuando envié el mensaje de texto para confirmar la hora y el lugar, ella utilizó una tonelada de emoticones en su respuesta y parecía bastante feliz.

-Ya esperaba algo como eso.-

-Pobre chica.-

-¿De qué están hablando…?-

Hisui permaneció inquieto. El grupo entro a la casa y llegaron al jardín.

-Wow…-

Aunque Hisui no tenía sentido artístico para las flores, las innumerables flores que florecían, colocadas alrededor de las rosas, le hicieron jadear de asombro.

El uso de diferentes arreglos florales en una perfecta combinación, hacía que este espacio produjera una sensación de armonía.

En comparación con un recibidor ordinario, este lugar sin duda era más adecuado para entretener a los invitados.

Bajo la luz del caliente sol, el tiempo era perfecto para la mantener una conversación al aire libre.

Pasando a través de un pequeño sendero que estaba lleno de la fragancia floral, llegaron a donde estaban un conjunto de mesas y sillas blancas.

Una mujer sentada en una silla de ruedas ya se encontraba esperándolos. Al darse cuenta de la llegada del grupo, sonrió cálidamente.

-Bienvenidos, bienvenidos. Vengan, por favor, tomen asiento.-

Al escucharla, el grupo de Hisui tomo asiento.

En el instante en el que poso los ojos en la mujer, Hisui dedujo que podría tratarse de la abuela de Kirika.

Tal y como le menciono Kirika, ella era nativa de Inglaterra. Amistosa y dulce, ella compartía cierto parecido con Kirika.

En su juventud, nunca debió de experimentar la falta de pretendientes amorosos.

A pesar de su avanzada edad, se veía como la clase de anciana cuya gran elegancia y presencia eran algo a lo que probablemente todo el mundo aspiraba alcanzar cuando llegaran a la vejez.

Ya que ella era la maestra de Kirika, como debería ser natural también debía ser una “bruja”. Sin embargo, su atuendo tenía un predominantemente blanco y un manto que daban una impresión totalmente distinta. Tejer sentada junto a la chimenea y contando historias de su juventud a sus nietos probablemente coincida más con su aspecto.

-Umm, es un placer conocerla. Mi nombre es Kujou Hisui. Su nieta me ha ayudado mucho durante todo este tiempo…-

-Hola, eres demasiado amable. Encantado de conocerte, mi nombre es Welfica. ¿Eres… el Hijo de Miraluka? Decirlo así podría sonar un poco extraño. Quizás sería más apropiado si te llamara su hermano menor ¿No lo crees…?-

-¿Usted la conoce a… ella…?-

Hisui miro con sorpresa a la anciana delante de él.

Al oír ese inesperado nombre, el rostro de Rushella se ensombreció.

Ni siquiera esa vampira “Pura entre las Puras” nunca antes había visto a Miraluka en persona.

Al final, Miraluka solo había existido en los recuerdos de Hisui.

Un santuario al que nadie había podido ingresar, un conjunto de recuerdos que nadie más compartía.

Sin embargo, hoy, finalmente encontró a un ser humano que la conocía.

-Ustedes se… ¿Cuándo se conocieron?…-

-Hace mucho tiempo… En aquel entonces, yo tenía tu edad. Solo la vi una vez. Hablando de eso, es inesperadamente irónico que ella falleciera antes de que lo hiciera un simple ser humano como yo.-

Welfica recordó.

Para esta anciana que había experimentado la dura realidad del mundo y las separaciones provocadas por la muerte, el encuentro con ‘La Ancestro Verdadero’ Miraluka se había mantenido como un recuerdo especial.

-¿Esta listo el té?-

Mientras Hisui estaba completamente sumergido en sus recuerdos, Kirika regreso con un juego de te hecho en cerámica.

-Oh… Gracias.-

-Por favor, tomen un poco de te primero. No hay necesidad de apresurar la conversación.-

Al igual que en los ratos en el salón del club, Kirika coloco el juego de té y comenzó una fiesta de té a pequeña escala.

El té que preparaba estaba tan delicioso como siempre. En las bandejas también había diversos y exquisitos aperitivos que habían sido meticulosamente preparados.

-Kirika-chan, tus habilidades mejoran cada vez más y más. ¿Sera acaso que encontraste a alguien que te guste?-

-¿¡Q-Que!? Por favor no hable de eso ahora…-

La broma de su abuela causo que Kirika se sonrojara por completo.

A pesar de ser la imagen de la perfección en la escuela, frente a su abuela, Kirika era solo una chica más que estaba en la flor de la juventud.

Al ver que su estudiante modelo estaba mostrándole una nueva faceta de ella, Hisui no pudo evitar sonreír mientras bebía el té.

Al ver que la conversación se iba más y más lejos, Eruru hablo de regresar al tema principal.

-Por cierto, Welfica-san, ¿ha llegado ya a alguna conclusión con respecto a los fragmentos que le había entregado personalmente antes? Estoy segura de que ya debería haber oído la historia completa por parte de su nieta…-

-Si… Ya los revise. Ambos fragmentos parecen venir de ataúdes finamente elaborados. Incluso cuando era joven, ese tipo de artesanía de primera clase era algo raro. Sin embargo….-

-¿Sin embargo…?-

-En realidad, uno de los fragmentos es reciente… Aunque diga reciente, debe tener unos veinte o treinta años, probablemente. Pero para el ataúd de un vampiro, es demasiado nuevo.-

-Los ataúdes de los vampiros suelen ser antigüedades. Y lo serian aún más para los vampiros de alto rango. Cuantos más anos tiene un ataúd, más grande es el poder mágico infundido en él, lo que aumenta el prestigio del propietario. ¿Cuál es el ataúd que menciono como reciente?-

-No es el que pertenece al “Puro entre los Puros “, sino el otro. Creo que… probablemente pertenezca a la damita de allí.-

Welfica señaló calmadamente a la persona clave.

A juzgar por el tono de su voz, probablemente Kirika aún no le había revelado todo lo relacionado a ella. Más bien, ella descubrió la identidad de Rushella por su cuenta.

Rushella asintió, en este momento se encuentra sentada en la sombra que Kirika había preparado para ella.

-… Así es. Entonces, ¿Cuál es la similitud entre el ataúd de Fergus y el mío?-

-Fueron hechos por el mismo artesano… Por mucho que quisiera pasarlo por alto, el hecho en cuestión no es algo tan sencillo. Estos dos ataúdes fueron creados por lo menos con cien años de diferencia. Probablemente no por la mismo persona. O tal vez… fueron creados en lugares similares a través de métodos parecidos… O tal vez…-

-¿Tal vez?-

Eruru se inclinó hacia adelante y le pregunto.

Ella estaba muy intrigada por todo este asunto.

-Su ataúd fue basado en aquella vampira ‘pura entre las puras’… O por lo menos, como una imitación creada basándose en el mismo tipo de ataúd con el fin de reproducir la misma artesanía… Esa es la impresión que da.-

-¿Que está pasando aquí?-

Hisui murmuro interesado.

Sin embargo, el centro del tema de conversación, Rushella, comento con desagrado:

—¿Por qué mi ataúd es una imitación cuando soy una Ancestro Verdadero? ¡Estas completamente equivocada! ¡Esto es muy desagradable!-

—¿Ancestro Verdadero? … ¿Tú eres…? ¿Cómo es eso posible? Aparte de Miraluka, todos ellos ya están…-

El rostro de Welfica se llenó de sorpresa.

¿Podría ser que ella, al igual que Hisui, supiera acerca de la verdad sobre los Ancestros Verdaderos?

-Esa persona otra vez…-

Oyendo el nombre de Miraluka, Rushella se quejó resentida con su puño cerrado.

De hecho, sin importar donde, aquel nombre siempre aparecía para causarles problemas.

-Cálmate por favor. Ya sea que tu ataúd sea nuevo o no, eso no afectara tu existencia. Además, podría ser posible que el ataúd fuera dañado y reparado por alguna razón. Un simple ataúd no afectara, a tu prestigio ni tu posición, ¿verdad?-

Eruru intervino para aliviar la tensión y evitar una catástrofe.

Rushella encontró su explicación razonable y calma su temperamento.

-Bueno… tienes razón en eso.-

-Welfica-san, ¿hay algo más que quiera añadir?-

-Nada especial… Lo más probable es que comparar los ataúdes no nos de pista alguna. Por lo menos, tu ataúd, viéndolo como la pertenencia de un vampiro, este es vanguardista. Sin embargo, su creador debió haber investigado los ataúdes que han sido transmitidos desde la antigüedad, sacando su esencia para fabricar este ataúd. Eso es algo de lo que estoy absolutamente segura.-

-En otras palabras, tenemos que buscar desde un ángulo diferente. Pero dígame, ¿quién demonios es usted, de todas formas?-

-Ni idea…-

Rushella apartó la cara con disgusto.

Precisamente porque no lo sabía, esa es la razón por la que vinieron aquí a investigar.

Pero en este momento, sus orígenes se habían vuelto aún más misteriosos. Peor aún así, el nombre del pariente de Hisui, a quien nadie más conocía, volvió a surgir sin previo aviso.

Mientras más pensaba en ello, mas enojada se ponía. Todo lo que podía hacer era devorar los aperitivos, sin decir ni una sola palabra.

Al ver el estado de ánimo del grupo, Kirika se puso de pie rápidamente.

-Oh, Kujou-kun… El protector solar está listo, te lo traeré ahora mismo, para que no se me olvide.-

-Oh, gracias…-

-Ven conmigo para dártelo. Oh, en cuanto a lo que respecta al festival deportivo, ¿podrías discutir algo conmigo? La otra vez me dijiste que estabas dispuesto a ayudar, ¿verdad?-

-Sí, eso es lo que dije…-

-Los materiales están en mi habitación. Hablemos allí.-

Dicho esto, Kirika se levantó de la mesa.

Aunque Hisui estaba un poco perplejo, sintió que rehusarse no sería lo más indicado.

Después de echarle un vistazo a Rushella, al final, se puso de pie tranquilamente y siguió a Kirika hasta entrar en la casa.

Rushella estaba a punto de levantarse y llamarlo, pero Mei y Eruru la detuvieron.

-¿Qué están haciendo ustedes dos?-

-Hagamos la vista gorda solo por esta vez. Debería estar bien hacerlo si es de vez en cuando.-

-Si tratas de seguirlos, podrías terminar sufriendo la maldición de una bruja. Aprovecha esta oportunidad ahora que Kujou-san no está cerca. Ahora puedes preguntarle más confiadamente todo lo que quieras… acerca de tu raza.-

Al escuchar el consejo de Eruru, Rushella se sentó en su lugar rechinando los dientes.

La anciana siguió sonriendo cariñosamente.

-¿Podría… preguntarle? Acerca de… Miraluka…-

-Te diré todo lo que se.-

Welfica aceptó de inmediato y se rio afablemente.

-Por favor, siéntate donde quieras.-

-Está bien…-

A pesar de responder afirmativamente, Hisui aún estaba de pie en un solo lugar.

Kirika lo había llevado a su habitación.

Aunque los muebles no eran tan lujosos como los del cuarto de Rushella, aun así todo seguía siendo de primera clase. Tanto la habitación como la cama eran bastante grandes.

No, el punto principal era… Esta era la habitación de una chica.

Aparte de las habitaciones de Miraluka y Rushella, Hisui nunca había puesto un pie en la habitación de cualquier otra mujer.

Probablemente debido a esta nueva sensación, Hisui no podía dejar de mirar a su alrededor.

Totalmente carente de entretenimiento casual, como posters de celebridades o revistas de moda, la formal y ordenada habitación encajaba perfectamente con el estilo de Kirika.

Libros de texto y de referencia colocados ordenadamente en su escritorio, el testimonio perfecto de sus excelentes calificaciones.

Volviendo la mirada, Hisui encontró su cama llena de lindos y gigantes peluches. Al lado de la almohada estaba un enorme oso de peluche.

¿El oso era una almohada de cuerpo entero…? Mientras este pensamiento cruzaba su mente, el nivel de lindura presente en él se encontraba por las nubes.

Inesperadamente, esto también encajaba con ella completamente.

Para ser honestos, Hisui realmente deseaba intercambiar lugares con dicho oso.

-¿Que sucede? ¿Por qué estás tan distraído mientras estas ahí de pie?-

-Oh, nada…-

Temblando, Hisui no tuvo más remedio que sentarse de inmediato.

-¿Qué haces sentado ahí? cierto, aunque la única silla en la habitación sea la que está frente a mi escritorio… ¿Por qué no te sientas en la cama?-

-… ¿Puedo?-

-Sí, si puedes.-

Hisui se acercó cautelosamente al lado de la cama y se sentó en el borde, cerca del pie de la cama.

Su cuerpo se hundió instantáneamente en el colchón. Parece ser bastante cómodo para dormir.

-… Por dios, ¿En qué clase de basura estoy pensando?-

Hisui se reprendió a sí mismo y negó con la cabeza para disipar los pensamientos indecentes.

Kirika se inclinó inmediatamente y se sentó junto a Hisui.

En ese mismo instante, una fragancia lleno por completo su sentido del olfato.

-¿Por qué estás tan cerca?-

-Este es mi cuarto. Soy libre de sentarme en el lugar que quiera, ¿verdad?-

-… Es cierto.-

-Aquí tienes, el protector solar. Hice más de lo habitual, así que debería ser suficiente tanto para el festival deportivo como para la práctica.-

-Oh, gracias.-

Hisui recibió de las manos de Kirika un frasco sellado de boca ancha, lo suficientemente grande como para abarcar una palma de la mano. Una cantidad más que suficiente.

—No sé el por qué, pero esa chica está muy entusiasmada por la carrera de relevos… Que incluso ha hablado de ir a la práctica. Supongo que le gusta el deporte, pero la clase de educación física pasa a ser una clase en la que solo puede ver. Deber tener un montón de frustración reprimida, ¿no?-

-Tu redacción fue muy indecente. ¿A qué te refieres con “frustración reprimida”?-

-Oh, no lo digo de esa manera.-

Antes de darse cuenta, el rostro de Kirika estaba cerca, justo en frente de su cara.

Muy cerca.

Demasiado cerca.

-Umm, Senpai… ¿No dijiste que tenías algo de qué hablar conmigo acerca del festival de deportes?-

-Esas cosas no importan en estos momentos, no es que estemos cortos de mano de obra. Si te necesitamos… Te enviare un mensaje para hacértelo saber.-

-Entonces… ¿Por qué vinimos a tu habitación? Podrías habérmelo entregado en cualquier otra ocasión…-

-No lo captas ¿verdad?-

Kirika se acercó aún más.

Lo suficientemente cerca como para que sus labios pudieran tocarse en cualquier momento.

Al mismo tiempo, una fragancia dulce lleno sus fosas nasales.

A diferencia del aroma del champú, este parecía ser el de un perfume.

Sin embargo, a pesar de que de hecho hoy era su día libre, usar perfume no parecía ser el estilo de Kirika ya que siempre se apegaba rigurosamente a las reglas escolares.

Además, el perfume es algo que se supone utilizas para una cita con alguien que te gusta, pero en estos momentos, ella solo lo invito a su casa… No hay razón para que ella este usando perfume, ¿no?

-U-Ummm…-

Mierda.

Si esto sigue así, me meteré en problemas.

Pero… No puedo hacer nada para evitarlo.

A medida que el Kirika se iba acercaba, el cuerpo de Hisui era empujado y acostado boca arriba en la cama.

Debido a que era constantemente sometido a los mismos tratos por Rushella y Mei regularmente, Hisui se dio cuenta de que su situación actual era bastante precaria.

Si, esta vez va en serio.

-¿S-Senpai…?-

Los suaves pechos de Kirika presionándose contra su pecho. Aunque no estaban al nivel de los de Rushella o los de Mei, los suyos eran lo suficientemente voluptuosos.

Al echar un pequeño vistazo, su sostén color violeta claro podía ser visto a través de su escote. Le sentaba muy bien, demasiado bien.

Sus piernas largas y delgadas estaban enredándose alrededor de él.

A continuación, Kirika soltó su largo y cuidadosamente atado cabello.

Su cabello ondulado y hermoso emanaba el aroma del champú.

Pero algún tipo de fragancia aún más concentrada llenaba la habitación.

Una dulce y hechizante fragancia… Una fragancia que desvanecería su racionalidad.

Hisui enfoco su mirada en ella y encontró la expresión de Kirika un poco extraña.

Tenía la cara de color rojo brillante de la emoción y su mirada era tímida.

Hisui supuso que la suya probablemente estaba igual.

Que extraño, su corazón estaba latiendo como loco.

Su cuerpo se sentía caliente y agotado, probablemente no solo porque Kirika estuviera presionando su cuerpo contra él.

Más que eso… Su sangre estaba empezando a fluir hacia la parte inferior de su cuerpo.

—¿Que esta… pasando…?-

Hisui volvió la cabeza con dificultad y miro a su alrededor en busca de respuestas.

Pronto encontró la causa.

En una esquina de la habitación, una vela perfumada estaba encendida.

En medio de cristales de colores, la parpadeante llama irradiaba una belleza fascinante, llena de fantasía.

La fragancia que salía de allí estaba llena de una dulzura seductora.

-Senpai, ¿qué pasa con la vela?-

-Mi abuela… me la dio. Preparada especialmente por las brujas… hecha de un afrodisiaco indispensable para las noches de pasión. Dijo ella… cuando la fragancia llene la habitación… entonces me ayudara…-

-¡H-Hey!… ¿Cómo es que tu abuela le dio algo tan escandaloso a su nieta?… ¡Gracias a ella, nuestra virginidad está en peligro!-

-La abuela dijo que… en sus viejos tiempos, ella también la uso para conquistar al abuelo…-

-Woah, esa era una historia que no quería escuchar. Oye Senpai, ¿podrías calmarte un poco? levantémonos primero…-

-¿No te gusto?-

Kirika le preguntó preocupada mientras su dedo trazaba círculos sobre el pecho de Hisui.

-No, no es que no me gustes…-

-Pasas todo el tiempo con Rushella-san, estas en la misma clase que Sudou-san, y siempre estas acompañando a Kariya-san… ¿Quieres dejarme de lado?-

-No, no es eso…-

Mierda.

En serio, mierda.

Lo más importante, Hisui está sintiendo que su propia conciencia se está desvaneciendo.

Antes de darse cuenta, Kirika ya le había desabrochado la camisa. Su blusa también estaba medio abierta, revelando un sujetador de color purpura claro.

Su otra mano trataba de alcanzar el cinturón de Hisui, mientras sus labios se acercaban más y más.

Los efectos de la fragancia estaban causando que Hisui perdiera fuerzas de todo su cuerpo.

Incluso eludir un beso estaba más allá de sus capacidades.

 

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-Así que… escuchare un poco. Sobre la historia de Miraluka.-

Rushella se cruzó de brazos, frunciendo el ceño mientras hablaba.

Welfica cerró los ojos un momento y luego regreso su taza de té a la bandeja.

-Por favor, perdóname por responder a tu pregunta con otra pregunta. De hecho, no es necesario que me preguntes a mi… ¿Por qué no le preguntas a Hisui-kun directamente? Lo más probable es que el la conozca mejor que yo. Después de todo, en comparación a mí, él ha pasado mucho más tiempo junto a ella.-

-…No.-

Rushella parecía disgustada. Tal y como señaló Welfica, tenía un montón de oportunidades de preguntarle a Hisui sobre

Miraluka.

Aunque Hisui siempre mantenía la boca cerrada sobre este asunto, si Rushella hubiera insistido, probablemente el habría accedido.

Sin embargo, por alguna razón, Rushella no quería escucharle hablar sobre este tema.

Ella no quería oírle hablar de otros vampiros.

-Kujou-san fue criado por la vampira Miraluka, por lo tanto, es inevitable que su perspectiva sobre su benefactora este sesgada… En realidad, el definitivamente ve las cosas con lentes color de rosa. Desde un punto de vista neutral, con el propósito de encontrar su verdadera naturaleza como vampiro, queremos aclarar este asunto.

Eruru, ignorando el conflicto sentimental en el corazón de Rushella, agrego con un tono de voz calmado.

Así como Rushella, también tenía un montón de oportunidades de preguntarle a Hisui sobre Miraluka. Pero no lo hizo, por consideración a los sentimientos de Hisui… así como las razones que esbozo hace un momento.

-Un niño criado por un ‘Ancestro Verdadero’… De hecho, mi punto de vista puede ser muy diferente al suyo.-

-Usted debió haber oído hablar acerca de la conmoción causada por los vampiros ‘Puros entre los Puros’ en las calles.-

Aunque el incidente se resolvió, es posible que todavía existan más vampiros extremistas que insistan en mantener las líneas de sangre de los vampiros. Y la clave yace en los ‘Ancestros Verdaderos’… Si lo que usted y Kujou-san dicen es cierto, entonces no debería quedar ningún Ancestro Verdadero en este mundo. ¿Qué es lo que está pasando?

Eruru fue al grano directamente.

Ignorando a Rushella, quien estaba sentada a su lado, con la cabeza gacha de abatimiento, Eruru se inclinó hacia adelante, con deseos de encontrar las respuestas.

-…Yo tampoco lo sé. Para ser exacta, el secreto de los Ancestros Verdaderos solo lo conoce la misma Miraluka, descendientes como descendiente directa de la línea de esa línea de sangre. Cuando la conocí en el pasado, solo oí unas pocas palabras. Fue hace mucho tiempo, sería adecuado decir que tenía cerca de la misma edad que ustedes tienen ahora.-

Welfica comenzó rápidamente con el relato.

En aquellos días, ella debió haber sido tan joven y hermosa como Kirika. Durante esa época en la primavera de su juventud, se encontró con un vampiro.

-Ella era una verdadera belleza, hasta el punto de que encontraba injusto usar la palabra “hermosa” para describir a alguien más. En apariencia, lucia solo dos o tres años mayor que yo en aquel entonces, sin embargo, sus palabras mostraban una pesadez, profundidad y oscuridad en ellas.-

-¿Qué fue lo que le dijo?-

—Fue simplemente una pequeña charla. Nada más allá del ámbito de una conversación casual. Tal vez para ella, el mundo entero carecía de importancia en lo absoluto. Aislada… No, solitaria encajaría mejor como una descripción. Los vampiros tienen un gran apego a la familia y se esfuerzan mucho fortalecer esos lazos, pero ella era todo lo contrario. Dijo que no tenía ni familia ni subordinados. Supuestamente, nunca había dado a luz a un hijo, o había tomado a alguien como su siervo.-

-En otras palabras, ¿Mataba a todos los seres humanos de los que se alimentaba?-

Eruru pregunto bruscamente.

Aunque ella se veía obligada a beber sangre para sobrevivir, así que no tenía la intención de ver este maldito destino con tranquilidad e indiferencia.

-Probablemente. De hecho, una vez lo hizo delante de mis ojos. Sin embargo, todas las personas de las que bebía su sangre estaban sonriendo, muriendo en alegría y éxtasis. Teniendo en cuenta que eran personas sin hogar a las puertas de la muerte, para ellos, quizás hubiese sido más bien como su salvación.-

-…Que raro. Si fuera ella, no chuparía la sangre de ese tipo de personas. El sabor debe ser absolutamente horrible.-

Rushella refunfuño.

Precisamente como miembro de la misma raza, le resultaba aún más extraño.

Por otro lado, Eruru frunció el ceño de una manera alarmante.

-Eso fue probablemente por hipocresía. Darle la eutanasia a los moribundos, pensándolo que está bien matar a los que ya no desean vivir… ¿Cómo puede servir eso como justificación?-

-Imposible. Ella lo tenía más claro que nadie. Con el fin de sobrevivir, debía beber sangre. Y ella quería vivir. A pesar de haberlo perdido todo, ella vivía en soledad en el mundo que “El” salvo… Eso fue lo que dijo ella. Para ella, tal vez el beber sangre humana era más como una especie de tortura mental.-

Welfica suspiro tristemente y bebió un poco de té. Después de haber transitado tanto en el largo viaje de la vida, casi llegando a su fin, precisamente por eso era lo cual por lo que podía comprender los sentimientos de un vampiro cuya vida es interminable.

-Yo era joven entonces, encontraba a los adultos desagradables y odiaba este mundo plagado de guerras y conflictos. Así que le pedí que bebiera mi sangre. Le dije que quería ser eternamente bella como ella.-

-…!!-

Eruru miro con los ojos abiertos como si estuviera en estado de shock.

Los humanos que le ofrecieran voluntariamente sus cuellos a los vampiros eran extremadamente raros.

Y era precisamente porque personas como esas existían, que surgieron los dhampiros.

-Por favor, perdone mi rudeza, pero eso fue realmente estúpido. Renunciar voluntariamente a ser un humano, no puede ser descrito como otra cosa que una mera demostración de impulsividad juvenil, ¿verdad?-

-…En efecto. Al final, ella se negó. Ella dijo que iba a seguir viviendo sin la necesidad de nadie. No hacia demasiado tiempo, que sus últimos compañeros habían sido destruidos. Ella era la única que quedo de entre los que bebieron “su propia sangre” aquel día. Con el fin de preservar su existencia eternamente, tenía que vivir sin dar a luz a un hijo, sin tener siervos, porque solo la volverían más débil… Después de decir eso, ella se desvaneció ante mis ojos. Hasta el día de hoy, sigo agradecida con ella. Si no me hubiera rechazado, no habría sido capaz de tener una nieta tan linda en estos momentos, y tampoco sería capaz de disfrutar de un té con ustedes bajo el sol.-

Welfica sonrió cariñosamente y puso su taza de té vacía sobre la bandeja.

Después de un momento de silencio, Rushella se levantó e insto Eruru y Mei a ponerse en marcha.

-Vámonos a casa. Tenemos que llamar a Hisui también.-

-¿Tan pronto? Al final, no descubrimos nada sobre Miraluka ¿o sí? Si yo fuera tú, indagaría mas en busca de información para futuras estrategias ¿no?-

Mei apoyo la cara en una mano mientras que ella le hablaba, pero Rushella no hizo caso de su consejo.

-Todo lo que necesitaba preguntarle ya fue respondido. Miraluka siempre estuvo sola. Definitivamente no tiene idea alguna sobre las acciones de ese tipo Fergus. Incluso si lo conociera, no le habría ayudado.-

-…Tal vez tengas razón. Ya he preguntado por todo lo que quería saber. Pero, ¿qué hay de ti? ¿Por qué un solitario Ancestro Verdadero salvaría a un niño humano, lo adoptaría y finalmente…?-

En ese momento, Eruru pauso a sus palabras.

Ella no tenía respeto alguno por los vampiros. SIN EMBARGO, a través de las pocas descripciones sobre los últimos momentos de Miraluka que Hisui le dijo, Eruru no pudo evitar sentirle algo respeto.

-… Por último, ¿por qué salvaría a Kujou-san para morir en su lugar? ¿No quieres saberlo?-

Eruru deliberadamente uso la palabra “morir”.

Este era el nivel mínimo de respeto que le tenía a Miraluka.

En lugar de dirigirse a ella como un vampiro cualquiera, se dirigió a ella como la familiar fallecida de Hisui, se dirigió a ella como una mujer.

-Ya lo sé, no hay necesidad de preguntarlo. Además, ya he escuchado un poco de lo que ocurrió de la boca de Hisui. Esa mujer lo salvo, lo acogió, lo crio… Todo por capricho. Eso es lo que dijo Hisui. Al menos, eso es lo que ella misma decía.-

-Entonces ¿por qué haría todo eso por el?-

Welfica preguntó en voz baja.

Ella era la única persona presente en ese lugar que había conocido a Miraluka en persona y no pudo evitar sentirse perpleja por el cambio que había tenido en comparación a la persona que recordaba en su memoria.

-Ella comenzó a tener sentimientos. Eso fue todo. Se rebajó por un humano insignificante. Eso es todo. Después de tantas mentiras, que mujer tan ilusa.-

Las palabras de Rushella estaban llenos de odio, pero no eran realmente un insulto intencional.

Más bien, su corazón estaba lleno de tristeza y empatía.

-Comenzó a tener sentimientos… Eso no era solo de su parte, .verdad? Hi-kun… ¿Acaso el no sienta lo mismo?-

Especialmente astuta en cuanto a las cuestiones entre géneros, Mei hablo inexpresiva.

Su rival no era Rushella. Realmente era Miraluka su enemigo más formidable… ya había intuido esto vagamente antes, pero al final resulto que sus temores no eran del todo infundados.

-Puede ser. Que sujeto tan inútil, siempre pensando en un muerto. ¿Cuál es el nombre para eso? sentimientos persistentes, ¿no?-

Rushella termino de hablar levantado la voz y entro en la casa.

Mei y Eruru hicieron una reverencia a Welfica y la siguieron.

-Pueden a venir de visita cuando deseen. Aunque no se bien cuantos días me quedan, siempre y cuando continúe con vida, permítanme ayudarlas tanto como me sea posible.-

-Sí, vendremos a visitarla de nuevo.-

Rushella sonrió y el trio salió en busca de Hisui.

-Al fin a salvo…-

La crisis de la castidad de Hisui finalmente termino.

Para ser precisos, su crisis se había detenido por ahora.

La perpetuadora, Kirika, estaba recostada pacíficamente en el pecho de Hisui, completamente dormida.

Por supuesto, esta no era una secuela del acto. Kirika cayó dormida antes de que sus labios pudieran hacer contacto con los de Hisui.

La razón era desconocida.

Probablemente esto era debido a que los efectos del perfume eran demasiado fuertes… o tal vez por la fatiga también.

Asuntos académicos, las actividades del consejo estudiantil, la petición de Hisui, todo eso combinado con su personalidad inflexible probablemente dieron como resultado la falta de sueño de Kirika.

-En serio… Lo siento mucho.-

Hisui tuvo cuidado de no despertar a Kirika y escapo silenciosamente. Dejando abierta la ventana para ventilar la habitación.

El aire fresco corrió finalmente a través de la habitación e hizo volver el cuerpo de Hisui a la normalidad. El insoportable dolor en la parte inferior de su cuerpo finalmente termino.

A pesar de que quería escapar de la escena antes de que la bella durmiente despertara, Hisui sentía que no podía dejarla con su ropa toda desarreglada.

Si se fuera sin hacer nada, sufriría algún tipo de castigo divino.

-…Esto no es acoso sexual. Así que, perdóname por favor.-

Murmurando para sí mismo en busca de alguna excusa, Hisui ayudo a Kirika a arreglar su cabello despeinado y cuidadosamente la cubrió con una manta.

Tras meditarlo un poco, Hisui no podía evitar el admitir que ella era la más femenina del grupo de chicas que conocía.

Su edad un poco mayor a la de él, era probablemente uno de los factores, Kirika poseía un cierto encanto del que carecían tanto Rushella como Mei.

Para ser honesto, Hisui estuvo a punto de cruzar la línea en ese momento.

-… Supongo que acabo de malgastar una valiosa oportunidad.-

Justo cuando Hisui suspiro, alguien irrumpió en la habitación.

-Oye, ya es hora de volver a casa… Oye, ¿¡que estás haciendo!?-

Estrellándose contra la puerta, Rushella señaló de repente en su dirección.

Mei y Eruru la siguieron detrás de ella.

-Oye, oye… Hi-kun… ¿Qué está pasando? De mala gana permití que ustedes dos estuvieran solos en una habitación, ¿por qué tienes la camisa abierta…?-

Los ojos de Mei ardían de hostilidad… Mejor dicho, era instinto asesino.

Cuando sus intenciones asesinas llegaran al máximo, un láser podría salir disparado de sus ojos. Esto no era una metáfora, e Hisui lo sabía.

-¿Podría ser que…? ¿Esto era lo que pretendías desde un principio?-

Kaclick. La delicada mano de Eruru sostenía una pistola de grueso calibre.

Aunque Hisui siempre sentía curiosidad por saber de dónde sacaba la pistola, él sabía muy bien la precisión y potencia de sus disparos.

-Esperen, cálmense, todas ustedes… ¡N-No es lo que piensan!-

-Ustedes dos solos durante aproximadamente hora y media… Bueno, eso es tiempo suficiente para una ronda ¿verdad?-

-¿Por qué esta Uno-senpai dormida en la cama…?-

Las tres chicas abordaron a Hisui de una manera muy intimidante.

Probablemente despertada por el horrible ambiente que la rodeaba, Kirika se froto los ojos y se incorporó en el acto.

-Hmm, ¿qué paso…?-

-¡Oh, despertaste en el momento justo! ¡Da-Date prisa y explícales! ¡Diles que esto era solo una broma tuya, Senpai!-

Mientras le suplicaba a la testigo, Hisui miro accidentalmente hacia los pechos de Kirika.

Así era, miro sus pechos.

Antes de poner en marcha al Plan C, Kirika había desabrochado su blusa para revelar su sujetador de color violeta, el cual era una elección audaz incluso para ella.

Si tan solo hubiera sido eso.

Sin embargo, aunque no todo estaba bien, no era como si Hisui no hubiera visto ese sujetador varias veces ya.

Pero a causa de que el sujetador había cambiado ligeramente de posición cuando ella se incorporó, ya no podía cubrir sus pechos adecuadamente revelándolos casi por completo.

Sintiendo la mirada de Hisui, Kirika también bajo la mirada hacia sus pechos.

Afortunadamente, los puntos más críticos no estaban expuestos, pero ciertos contornos circulares de color rosa claro estaban a punto de salir a la vista.

Tambaleándose en la delgada línea entre la exposición y la no-exposición, la vista era aún más provocativa.

Cualquier hombre sin excepción centraría su mirada en este tipo de situación, tratando desesperadamente de echarle un vistazo a lo que había debajo.

Si, Hisui lo estaba mirando fijamente.

Entonces sus miradas se encontraron.

El rostro de Kirika volvió cada vez más rojo.

A continuación, las tres mujeres detrás de Hisui también se ruborizaron pero por una razón diferente.

Con una bruja en frente y detrás de él, monstruos, Hisui estaba atrapado en el medio. Ante la vista de los pechos de Kirika, de los cuales sus ojos no pudieran escapar, Hisui ofreció su opinión sincera con voz de robot.

-Hermosos pechos, tienen el tamaño perfecto.-

Aquellas se convirtieron en sus últimas palabras.

-¡Kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!-

Kirika gritó con voz estridente.

Con lágrimas en los ojos, se acurruco bajo la manta, mientras que otro grito sonó a su lado.

-¡No, espera! Esto es un malentendido…-

-¡Estás siendo molesto, así que cállate!-

-Hi-kun… ¿Te importaría morirte de una vez?-

-Es necesario que te disparen entre las piernas.-

 

Varios minutos después, Rushella y las chicas iniciaron su camino a casa.

Kirika permanecía encerrada en su habitación, por lo que tuvo que ser Welfica quien despidiera a sus huéspedes en lugar de su nieta.

-… Es joven todavía. ¿Por qué no mostrarle un poco de misericordia solo por esta vez?-

La anciana aconsejo cariñosamente. Por otro lado, Rushella y las chicas se inclinaron y se despidieron inexpresivas.

Cuatro visitantes habían llegado, pero solo tres se despidieron.

En las manos de Rushella estaban los restos de un joven completamente golpeado… Mejor dicho, era un cuerpo parecido al de cierta persona, que estaba siendo arrastrado detrás de ella con brusquedad. ¿Quién podría ser? Nadie sería capaz de decirlo.

Un pensamiento en “Capitulo 2 – La mansión de la bruja

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