Capitulo 6 – El jardín abandonado del palacio antiguo

Parte 1

-Uu~n…-

Ash despertó después de tocar algo suave y confortable.

Sentía que había estado durmiendo por bastante tiempo.

Escuchó un sonido de tic-tac viniendo de al lado de su almohada. Estiró su mano para buscar que era y tocó algo frio.

Era el reloj plateado que Oswald le había otorgado la noche anterior.

-La Prueba de ser un Dragner.

Todos los ciudadanos del País Caballero, cada uno había soñado con poner sus manos en ese reloj plateado. Ash levantó la tapa y dio un vistazo.

El diseño exterior estaba fabricado de manera que la estructura interna pudiese verse. El movimiento del pintoresco y complicado mecanismo de engranajes de cada segundo haría a las personas quedarse mirándolo con asombro.

La posición de la aguja estaba en el doce.

-Ya es mediodía…-

La energetizante sensación que sentía después de despertar debería ser la primera vez que la sentía en toda su vida.

¿Y además que era ese aroma frutal? Este refrescante aroma tenía un poco de dulzura y se sentía como el olor que tendrían las chicas.

El punto era que, este cojín se sentía muy bien. No solo era suave, también era cálido. También podía cambiar de forma de acuerdo al gusto de Ash. Tal y como se esperaría de un juego de cama preparado en Ciudad Fontain…

-¡Espera, un momento! Recuerdo muy bien que no prepararon ningún cojín.

Cuando se dio cuenta que sus recuerdos contradecían la realidad, inmediatamente Ash se frotó sus adormilados ojos.

-Sss… Sss…-

Prim que estaba solamente en ropa interior estaba durmiendo profundamente junto a Ash.

La cosa que Ash pensó que era un cojín era en realidad el suave cuerpo de Prim. Tal y como un niño abrazado al cuerpo de su madre, Ash tenía su rostro enterrado en medio de ese ´valle´.

Solo ahora Ash se dio cuenta de que era esa extraña cosa.

-¡Uwaaaaaa! ¡P-Por qué Prim está durmiendo aquí!-

Ash saltó sobresaltado.

Aun y cuando alguien estaba gritando al lado suyo, Prim seguía durmiendo profundamente.

-Hey… ¿Qué es este alboroto?-

Se escuchó un sonido de desagrado desde la cama de al lado. Era Eco. Se sentó mientras tallaba sus adormilados ojos y enseguida miró enfadada a Ash.

Por un momento, la expresión de Eco se congeló.

-Hey… ¿Cuál es la gran idea? ¿Por qué Prim está durmiendo en tu cama?-

-¡Por favor cálmate, Eco! ¡Yo también me estaba preguntando por qué!-

-Entonces… ¿cómo vas a explicar la ropa de sirvienta regada por todo el piso?-

Siguiendo la mirada de Eco, ciertamente el piso estaba lleno con la ropa del atuendo de sirvienta de Prim.

-Hmm… Ya veo.-

Una negra aura asesina rodeó a Eco y un sonido como ´Gggggggg´ de alguna forma se escuchó.

-Hey… te lo dije ya varias veces, ¿no? ¡Tú no eres mi amo, yo soy la ama! Pero tu aprovechas la oportunidad de que tu ama está durmiendo… para seducir a una sirvienta hasta tu cama… y hacerle esto y aquello, ¿no?-

Eco aún era ingenua cuando nació, pero en estos pocos meses había aprendido un número bastante grande de cosas sobre los humanos. Los dragones tenían capacidad para el conocimiento que había sido pasado de generación en generación- El Dragonweiss. Eco podía obtener cualquier conocimiento si lo usara.

Pero Eco obviamente había malentendido las cosas.

-¡D-Detente! ¡No es eso! ¡No hice nada! ¡Es la verdad!-

-¡La verdad está justo frente a mis ojos, quien creería lo que tú dices!-

Al mismo tiempo que Eco estaba por explotar, alguien golpeó la puerta abriéndola bruscamente.

-¡Ash! ¡Estás bien! Pensé escuchar algo extraño…-

Era Silvia que había entrado repentinamente a la habitación y Cosette venía detrás de ella. Probablemente habían escuchado la voz de Ash en el pasillo y vinieron a cerciorarse.

-Hey, Ash… ¿Por qué Prim… está durmiendo en tu cama… solo en ropa interior?-

Una vez que ella se percató sobre Prim, Silvia hizo la misma aterradora expresión que Eco.

Las conocidas líneas se escucharon de nuevo.

-¡Un caballero no debe cometer fornicación antes del matrimonio!-

Silvia estaba furiosa mientras se acercaba a Ash con pasos firmes.

-¡Juro… que nunca te perdonare!-

Para sincronizar con las pisadas de Silvia, Eco saltó de su cama hacia Ash.

Ahh… Paren. Si esto sigue así…

Sería inútil aunque tratara de protestar. Ash no tuvo más opción que dejarle el resto al destino.

-¡Voy a pisotearte!-

-¡Estas son las reglas de la familia Lautreamont!-

 

Parte 2

-¡D~disculpen! Es mi culpa… he confundido las habitaciones, y también por dormir en la cama de Ash-sama. ¡De verdad discúlpenme!-

Prim, quien acababa de despertar, aclaró el malentendido mientras explicaba entre lágrimas.

-A propósito… quería informarte algo sobre la vestimenta decidida para esta noche.-

Hablo Cosette tranquilamente.

-¿Para esta noche? Aah…¿La Mascarada?-

Cosette asintió ante la pregunta de Ash.

-Así es. Si no hay inconveniente, espero que dejes a Eco probarse algunos ´vestidos de gala´.

-¿Ahora me darás algunos lindos vestidos de gala?-

Al escuchar a Cosette, Eco se emocionó. Sus ojos ahora estaban brillando y se había olvidado totalmente sobre su enfado.

-Ufufu. He preparado el mejor ´vestido de noche´ perfecto para este baile, para ti. Pero…-

-Pero…-

-Estaré ocupada con la vestimenta de la princesa hoy así que la persona que se hará cargo de Eco será- –

Cosette hizo una indiferente sonrisa y miró a Prim.

-Estarás en manos de Prim.-

Eco estaba impactada por lo que le habían dicho e inmediatamente perdió la tranquilidad.

-¡Espera! ¿Esta torpe sirvienta estará a cargo de mi vestimenta? ¡Estas bromeando!-

-Uuuuuugh.-

Después de escuchar las insensibles criticas de Eco, Prim dio un profundo suspiro mientras sujetaba y presionaba su pecho. Después de ver eso, Cosette colocó su mano sobre su hombro y sonrió.

-Por favor despreocúpate. Aunque onee-chan siempre es torpe, buena destruyendo cosas, frecuentemente se equivoca de habitación, su cerebro no es tan brillante y además carece de energía tal y como una humana que tiene que cargar esos pechos, pero…-

-¡Por favor para! ¡Cosette-san! ¡Prim-san está a punto de llorar!-

Ash inmediatamente se lo hizo saber y Cosette murmuraba algo como ´Ara ara, oh no´ e inmediatamente se cubrió la boca con su mano.

-C-Como puedes… Así que Onee-chan es ese tipo de persona ante tus ojos…-

Prim estaba llorando mirando al suelo sentada sobre el piso sin ánimo. Se le podía ver murmurar con lágrimas en sus ojos algo como: ´Ya que solo soy una chica inútil…´.

-Ufufu. Debiste de haber escuchado hasta el final antes de ponerte así, onee-chan. Para una hermana inútil como tú, tú eres mejor que yo en escoger cosas hermosas.-

-¡Eso es absolutamente correcto!-

Al ser elogiada, Prim se levantó del suelo como un cadáver siendo revivido.

-¿Es verdad eso…?-

Eco no intentó ocultar su desconfianza y miró a Prim.

-¡No necesitas preocuparte por nada. Me encargare de todo. ¡Juro que le encontrare a Eco el vestido de gala que mejor se le vea!-

Prim que había recibido motivación de Cosette ya no estaba para nada tímida. Sacudió sus enormes pechos e hizo la declaración.

Parte 3

Después del almuerzo, fue llevada al vestidor por Prim. Ash que no tenía nada que hacer estaba tirado en la cama.

-Los chicos pueden relajarse así algunas veces.-

Ash había decidido asistir al baile con el traje que había usado el día anterior en la cena con Oswald. El traje estaba colgado en este momento en la pared.

En conclusión, los chicos solo necesitan escoger un traje negro para asistir pero esto es diferente en una chica.

-Toc Toc…

Al escuchar los golpes en la puerta, Ash brincó de la cama.

Era imposible que Eco y Prim regresaran tan pronto.

-¿Quién es…?-

Ash estaba un poco nervioso mientras no podía pensar en quien sería quien tocaba.

-¡Espere un momento por favor!-

Después de decir eso a la persona del otro lado de la puerta, Ash cubrió con vendas su brazo izquierdo desnudo. Para el, esto podría considerarse una rutina normal, le tomaba menos de treinta segundos poner las vendas.

Había unos impresionantes símbolos que parecían como venenosas serpientes negras grabadas en su brazo izquierdo.

Esta es la prueba del contrato de Ash con los dragones- ´Seikoku´.

Normalmente, el tamaño de un ´seikoku´ no sería más grande que el tamaño de la palma de una mano pero solamente el Seikoku de Ash era así de grande. Como se veía como un mal presagio, Ash siempre lo había ocultado.

Ash habiendo lidiado con los vendajes, lentamente abrió la puerta.

Fragancia de rosas suavemente entró a la habitación.

-¡Princesa!-

-¿P-Por qué te sorprendes?-

Así es, Silvia estaba de pie en la entrada con rostro serio. Su blusa blanca en conjunto con una falda azul- Era una vista relajante que rara vez podía verse en la academia.

-Err… Podrías darme un poco de tu tiempo, solo quiero hablar.-

-Claro…-

Ash invitó a Silvia a pasar dando una última mirada al corredor. Por suerte no había ni un alma en el pasillo. Ash dio un suspiro de alivio y rápidamente cerró la puerta. Si esta escena fuese vista por alguien del palacio… Ash sintió que su vida era amenazada solo de pensarlo.

-…-

Después de que ella dio un vistazo alrededor de la habitación, Silvia de todos los lugares decidió sentarse en la cama.

-¡P-Por qué tienes que sentarte ahí…! ¡Por qué no en el sofá…!

-¿Pasa algo? ¿Por qué no tomas asiento también?-

Diciendo eso, Silvia tocó con su mano el lugar al lado de ella.

Ash pasó Saliva y se sentó al lado de Silvia.

-…-

Aun cuando ella venia aquí con algunas intenciones, la boca de Silvia seguía callada.

-Cierto. ¿No necesitas ponerte un vestido de gala?-

Preguntó Ash que no podía aguantar más el silenció.

Silvia respondió con rostro serio.

-Básicamente, ya he decidido que usar. Pero… había algunas partes que estaban muy apretadas. Así que fue mandado con el sastre para hacerle algunos ajustes.-

-¿Pero no pareces haber engordado o sí?-

Silvia inmediatamente se sonrojó.

-¡Hablo de mi pecho! Mis pechos han crecido desde el año pasado… ¡Mira lo que me has hecho decir!-

-¡P-Perdón!-

Al momento que Silvia levantó su cuerpo, sus hermosamente formados pechos se sacudieron arriba y abajo. Ash inmediatamente alejó su mirada.

-Ya que fue mandado con el sastre, ¿no necesitas estar ahí esperando?-

-Ya tomaron las medidas. Así que antes de que el sastre termine, no hay nada que yo pueda hacer.-

En ese momento, Silvia estaba mirando al suelo nerviosamente, y habló después de prepararse mentalmente.

-Err… quiero decir, ya que ambos estamos libres, podríamos tener una charla. C-Claro que si sientes que soy una molestia, entonces me iré…-

Ash hizo una comprensible sonrisa. Cuando vio a Silvia nerviosa, Ash por su parte se había calmado.

-Nop, estoy libre por ahora. Eco y Prim no están y al pensar en la mascarada, no siento ganas de ir a pasear por el pueblo.-

-Es… grandioso.-

Silvia parecía desanimada. No era la misma Silvia enérgica. Parecía como si quisiese decir algo importante pero no supiera como expresarlo. Así que Ash trató de darle algo de ayuda.

-Si estas preocupada por algo, estaré encantado de escucharlo. Pienso que una Princesa nacida en la Realeza de la Familia Caballero debe llevar una enorme carga a comparación de un campesino como yo. Así que… no sé qué tanto pueda ayudar pero estoy listo para escuchar lo que quieras decir.-

Silvia levantó su rostro y miró a Ash con sus ojos azul claro. Tal vez él estaba tan atento a la expresión de ella, que pensó sentirse un poco aliviado al verla así.

-Ya veo. ¿Así que quieres decir que deseas escuchar mis problemas, no?-

Parte 4

-Haa…A este también le falta algo.-

Eco estaba pasando algunos problemas en el vestidor del segundo piso. Porque había estado buscando por un rato y aun no podía encontrar un vestido que la hiciera decir ´Este es el elegido´.

-¿Te gusta este?-

Prim se estaba poniendo nerviosa y limpiaba el sudor de su frente.

-Todos se vestirán de la mejor manera en el baile ¿no? Como una noble chica dragón, como podría yo perder contra una estúpida humana ignorante. ¡En especial esa Silvia!-

Declaró Eco cruzando sus brazos frente a su pecho.

-¿O piensas que, yo, no tengo oportunidad de ganar ante Silvia?-

-¡Y-Yo no me atrevería a decir eso! La cosa es… tengo curiosidad sobre por qué siempre intenta tanto compararse con Silvia ¿? ¿Podría ser… que sea por Ash-sama?-

Eco instantáneamente se sonrojó.

-¡D-D…De que estas hablando! ¡No es nada sobre él!-

Prim ladeó su cuello a un lado y continuó mirando a Eco.

-¡Sospechoso!-

-¡Nada es sospechoso!-

-Pero la relación entre Ash-sama y Silvia-sama no es algo de broma. Me sorprendí ayer durante la cena- Porque era la primera vez que veía a Silvia-sama tener una relación cercana con un hombre mientras hablaba con él.-

-Urgh…-

Después de Prim terminó de hablar, Eco se sintió insegura. Era cierto, Ash y Silvia se habían estado llevando mejor en días recientes.

-¿Dejarme a mí la ama a un lado para tener amoríos con animales hembras? ¡Que es esto! ¡Porque no lo aplasto completamente hoy!

No, Ash es el verdadero amo.

Básicamente, Eco sabía esto. Aun así, ella se rehusaba a admitirlo por orgullo.

¿Ash está harto de mi actitud? ¿Así que prefiere irse con algunas animales hembras?

Aparte de Silvia, está Rebecca, Jessica y Lukka por nombrar unas… Parece haber muchas mujeres con gran encanto alrededor de Ash.

Recientemente, la mesera en el restaurante de estudiantes- La hembra llamada Anya también estaba algo sospechosa. Seguía preguntando cosas sobre Ash. Probablemente ella también está interesada en Ash…

-Eco-chan, ¿odia a la Princesa?-

La repentina pregunta volvió a Eco a sus sentidos.

-No la odio, durante el Campo de Entrenamiento Selectivo, fue lo suficientemente generosa como para dejarme montar a Lancelot. ¡Pero sus pechos me ponen furiosa!-

Mei sonrió consideradamente y suspiró con tono alto:

-Eco-chan, debes estar sufriendo un montón.-

-…¿Sufrir qué?-

Eco estaba sorprendida.

Después de que Prim pausó por un momento, dijo:

-Porque… Ash-sama es un humano y tu una dragón. Un día en el futuro, Ash-sama se casará con una chica humana y tendrán niños juntos- ¡Aah, Eco-chan!-

Antes de que Prim pudiese terminar su frase, Eco rápidamente salió corriendo por el corredor.

-¡Eco-chan! ¡Por favor espera! Y-Yo…¿¡Dije algo malo!?-

Prim estaba corriendo detrás de ella pero Eco seguía corriendo sin siquiera voltear atrás.

¡Esto es frustrante!

Eco no entendía porque estaba así de frustrada.

Pero su frustración y enojo la hacían seguir corriendo.

No estaba molesta con Prim. Eco sabía bien que Prim había dicho eso sin mala intención.

Ash y Eco estaban unidos por el contrato. Compartían su vida y muerte juntos. Eco siempre había creído que no había lazo más fuerte que este y por eso estaba confiada de su relación.

Así que ella nunca había pensado que Ash fuese alejado por alguien.

Pero- Ash es un humano y Eco una dragón.

Si por si acaso lo que Prim ha dicho fuese verdad…

Si Ash se enamora y decide establecerse…

¿Entonces que soy yo para él?

-Uuuu… *Hick*-

Eco estaba corriendo sin rumbo llorando.

-Tsk… Ya conozco la verdad… Ese tipo es el amo de verdad- –

Es cierto… en el futuro, solamente seré tratada como una dragón mascota.

Como una mascota, ella solo desearía la felicidad de Ash sobre todo. Ella pasaría sus días comiendo cuando tuviera hambre y meneando su cola cuando no tuviera nada que hacer justo como una bestia domada…

-Urgg… Ese tipo de vida no es más que deprimente…-

Ese no era el tipo de amor que Eco quería de Ash.

Sentía su pecho oprimido. Era doloroso. Nadamas que doloroso.

Con su cabeza llena con emociones mezcladas, Eco seguía corriendo salvajemente. Corrió bajando las escaleras y pasó a través del vestíbulo hacia la entrada.

Los guardias inmediatamente intentaron detenerla. Ya que el baile estaba próximo a llevarse a cabo, la seguridad era más estricta.

-¡Tu ahí! ¡Detente!-

Cuando su muñeca fue sujetada, Eco furiosamente mostró sus dientes. Después de resistirse los guardias fueron derribados como hojas secas. Uno por uno los guardias fueron dejados derrotados por Eco.

No importa que tan fuertes fueran los soldados, eran simplemente como marionetas cuando enfrentaban a Eco.

-Uuu…-

Pero, este incidente hizo a Eco darse cuenta de que ella había nacido como una dragón. Solo con pensar que a los hombres no les gustan las chicas anormalmente fuertes, más de sus lágrimas brotaban de sus ojos.

Eco estaba fuera del palacio una vez que salió por la entrada.

-¡Espera! ¡Eco-chan!-

Al parecer la torpe Prim seguía corriendo detrás de ella sin parar.

Eco ya estaba confundida sobre la razón que la había hecho correr. Pero no quería que Prim viera su aspecto lloroso.

Solo con mirar al cielo se sentía deprimida.

El cielo claro de hacia un momento se había llenado con oscuras nubes como si fuese a llover en cualquier momento. El rugir de un trueno pudo escucharse en la lejanía.

Eco corría bajo el cielo lleno de nubes oscuras y avanzaba sin mirar atrás.

De pronto, tropezó con algo.

– -Kyaa!-

A causa del impulso, Eco salió volando al frente. Al momento de caer sobre el suelo, sus palmas dolían como si estuvieran ardiendo.

-¡Maldición!-

Una de sus zapatillas se le había caído y estaba sobre el suelo volteada hacia arriba tal y como Eco ahora.

-¿Dónde estoy…?-

Eco estaba mirando a su alrededor.

Aun y cuando seguía en algún lugar en el perímetro de los jardines del palacio, era una parte bastante descuidada. Estaba llena de maleza y no se podía ver ninguna flor.

Podía llamársele un jardín abandonado.

Había una edificación de dos pisos que parecía como si fuese a derrumbarse en cualquier momento frente a ella. No era diferente de unas ruinas. Había una lápida de piedra al lado de la entrada. Era obvio que estas ruinas eran un palacio antiguo.

Ella nunca había imaginado que hubiera un lugar tan solitario detrás del gran palacio.

-¡Duele…!-

El dolor provenía de su palma. También había sangre en su rodilla derecha.

Pero Eco estaba triste porque su ropa favorita se había ensuciado y estaba llena de lodo.

Este era un vestido que Ash le había comprado en Ansarivan para el viaje unos días antes de partir.

Eco amaba el pálido color azul de este vestido y el listón en el pecho.

Pero ahora estaba lleno de lodo…

Justo en ese momento-

´Clic…´ la puerta de la entrada del palacio antiguo se abrió junto al sonido de un viejo mecanismo activándose.

Un grupo de cinco personas aparecieron desde el palacio antiguo.

A juzgar por sus atuendos, eran simplemente sirvientes del palacio. Pero Eco sabía que algo no andaba bien. Esas personas se veían tal y como los sirvientes del palacio pero al ver sus ojos como de cazadores y el movimiento de sus cuerpos… Supo que no eran personas cualquieras.

Eco inmediatamente se tumbó y ocultó detrás de arbustos tan altos como ella.

La líder del grupo se veía como una chica en traje de sirvienta. Era el mismo traje de sirvienta diseñado por el palacio que Cosette y Prim usaban.

No, aunque eran buenas imitaciones, Eco había visto a través de ellos.

Ese atuendo de sirvienta debía de ser falso. No solo la tela usada carecía de brillo, algunos de los detalles en el traje también eran diferentes al de verdad.

Entonces un familiar rostro de chica sorprendió a Eco.

¿¡Por qué está esa chica… aquí!?-

No se llama Anya?… La que trabaja en el restaurant de estudiantes ´La Tene´.

¿Por qué una mesera pretendería ser una sirvienta y andaría en Ciudad Fountain?

Eco estaba completamente confundida.

Básicamente, Eco la conocía. Pero en este momento, sus instintos le decían que no le hablara a Anya.

La Anya frente a ella no era la amable Anya del restaurante. Sus ojos en este momento eran los de un guerrero.

Los tipos al lado de Anya que actuaban educadamente con ella también se veían extraños.

De todos los momentos- En este, la voz de Prim se escuchó por el jardín abandonado.

-¡Eco-chan! ¿Dónde estás?-

En ese instante, Anya y los tipos comenzaron sus operaciones a la velocidad del rayo. Lo que era alarmante era que había desenfundado una daga. El resto de ellos también la siguieron sacando las suyas.

En ese momento, Eco sabía que estaba en lo correcto sobre que Anya era el ´enemigo´. Ella rápidamente se puso de pie y gritó a Prim:

-¡No vengas! ¡Corre, rápido!-

Parte 5

No mucho antes, las fuerzas especiales lideradas por Anya se habían infiltrado satisfactoriamente en Ciudad Fontaine a través de un oscuro pasadizo subterráneo secreto.

Al dar un vistazo después de trepar las escaleras del pasadizo, ella se dio cuenta de que la salida estaba en un antiguo palacio. Se dio cuenta de que la chimenea en la sala de invitados estaba conectada al pasadizo secreto.

La información sobre el pasadizo subterráneo había sido dada por Milgauss. ¿Cómo se enteró Milgauss sobre la existencia de este pasadizo secreto? Anya una vez mes se sintió perturbada por esta pregunta.

El grupo de personas se había quitado su equipo de batalla. Anya se había cambiado en su atuendo de sirvienta y el resto se había cambiado en su atuendo de sirventés. Todas estas imitaciones habían sido suministradas por Klaus.

Anya guio a sus cuatro secuaces fuera del palacio. El sol no podía verse y el cielo gris hacia parecer que estaba por llover.

Debemos infiltrarnos al palacio inmediatamente… Anya trató de fortalecer su espíritu.

Los alrededores del viejo edificio eran un jardín abandonado. No importa que tan estricta fuese la seguridad en el frente, ellos nunca se imaginarían que alguna persona sospechosa aparecería en tal lugar. No había ni un solo guardia aquí.

El siguiente objetivo era encontrar a Eco en el palacio y sacarla a un lugar despejado para secuestrarla y traerla hasta Beowolf, entonces su misión estaría terminada.

Camino al jardín abandonado, Anya acarició su pistola oculta entre sus ropas. Las balas estaban llenas de fuertes tranquilizantes.

Este objeto había sido entregado por Milgauss. Aun siendo un tranquilizador, sería una mentira si ella dijera que no dudaría al dispararle a una chica como Eco.

-¿Jefa, pasa algo?-

Anya fue regresada a sus sentidos después de ser cuestionada por un secuaz.

-…Nada.-

Así es, no debía olvidarse que estaba liderando a un equipo en este momento. Siendo jefa de la tribu Tantalos, ella era también la líder de las fuerzas especiales al mismo tiempo. Si no se enfocaba en esta misión, su equipo completo estaría en peligro… Después de pensar un momento, tomó su decisión.

Justo en ese momento.

-¡Eco-chan! ¿Dónde estás~?-

Repentinamente, se escuchó una asustada voz vociferada débilmente.

Una sirvienta apareció justo enfrente. Cuando ella miró a Anya y al resto, se puso confundida.

Anya se dio cuenta de algo. Esta sirvienta acaba de gritar el nombre de Eco. Así que ella debe de ser una de las conocidas de Eco…

No importa que, no debía perder esta oportunidad. Mientras capturara a esta sirvienta y la interrogara, probablemente podría ahorrarse problemas de buscar por tierra a Eco.

Anya hizo una señal con sus dedos a sus secuaces detrás e inmediatamente desenfundó su daga.

Bajo el liderazgo de Anya, los cuatro secuaces inmediatamente entraron en acción.

Intentaron rodear a la sirvienta.

-¡No vengas! ¡Corre, rápido!-

La voz que de pronto salió de no sé dónde, sorprendió a Anya.

El grito sonaba conocido.

-Esa es la joven dragón Eco.-

Sus secuaces se detuvieron al escuchar el grito de Anya.

Al mismo tiempo, hubo un luminoso rayo y el sonido de un trueno. El sonido de un trueno que parecía muy lejano hacia unos momentos y lentamente se aproximaba.

-¡Todos ustedes, vayan y capturen a Eco! ¡Me haré cargo de la sirvienta!-

Bajo la orden de Anya, los secuaces cambiaron su objetivo. Los cuatro a la vez atacaron a Eco al mismo tiempo.

Aun siendo una dragón, se veía como una chica. Debería de ser un trabajo fácil para cuatro corpulentos hombres Tantalos. Después de que Anya juzgo las cosas, atacó a la sirvienta.

-¿Huh? Que está pasando- ¡Ouch!-

Anya dio un puñetazo a la sirvienta en el estómago. La sirvienta perdió la conciencia y cayó al suelo.

-Hmph, los ciudadanos del País Caballero son realmente débiles.-

Al mismo tiempo que Anya se daba aires de grandeza, el trueno retumbó. La rociante lluvia había comenzado a caer. La baja temperatura de la lluvia no hacía a la estación parecer verano.

Anya giró su cabeza pensando que sus cuatro secuaces habían puesto bajo control a Eco.

-¡Qu…!-

Anya tembló al ver la escena detrás.

-…Tsk, por eso es que odio a los humanos estúpidos e ignorantes.-

No solo Eco no había sido capturada, incluso estaba parada en medio del jardín, furiosa. Su cabello estaba mojado y revuelto siendo mojada por la lluvia pero sus ojos estaban llenos de decisión.

Tres de los miembros de las fuerzas especiales estaban ya en el suelo.

-¡Maldita mocosa…!-

El cuarto miembro levantó su daga y atacó a Eco directamente. Viendo que sus compañeros habían sido derribados, había perdido la calma.

Eco de pronto saltó. Corrió al frente antes de que la daga la tocara y le dio un puñetazo en el estómago.

-¡*Cough*!-

Aunque pareciese que la chica quisiera huir, su secuaz estaba como si fuera atacado por un toro y había caído de espalda. La escena era como lo que uno podía ver en la historia de un libro.

-¿Ese es…El conocido poder de un dragón!?

Anya tembló.

Aun y cuando su simple persona la hacía ver frágil, en realidad la fuerza de Eco era inimaginable.

-¡Si no me respetas… Entonces prepárate para ser pisoteada!-

El tipo estaba tirado en el suelo débilmente, lleno de lodo. Eco pisoteó sobre su espalda sin piedad.

-¡Ouuuu! –

Después de que el último secuaz gritó en dolor, perdió la conciencia.

Después de que el tipo se había desmayado, Eco miró furiosamente a Anya.

-¿No eres tu Anya? ¿Por qué pretendes ser mesera en el restaurante de estudiantes?-

Anya permaneció en silencio. No había necesidad de que respondiera. Silenciosamente se puso en su posición de pelea.

-Bien… Lo tomaré como que no me dirás. No importa, no es tan importante de todos modos.-

Eco inmediatamente preparó su defensa.

Por un momento, pareció como si un dragón apareciera detrás de su cuerpo.

-Desde el principio nunca me agradaste. ¡Pareces estar interesada en Ash!-

Eco corrió hacia Anya con agua salpicando alrededor.

La fuerza de su muñeca es muy fuerte.

Si era golpeada, Anya seguramente seguiría los pasos de sus secuaces.

Pero-!

-¡No importa que tan fuerte seas, no tiene sentido si no puedes dar un golpe!-

Anya giró su cuerpo a un lado para salir del camino del golpe de Eco.

-Urgh…-

Eco quien casi caía a causa del impulso inmediatamente se giró y encaró a Anya de nuevo. Había cambiado el arma a ser su puño.

Anya evadió su primer puñetazo por solo milímetros.

-Don!

La presión del viento provocada por el puñetazo pasó cercana a su rostro dolorosamente. Este puñetazo recto parecía como su pudiese cortar a través de la lluvia. Se sentía como si la presión del aire provocada por el puñetazo fuera lo suficientemente fuerte para mandar a volar a un humano.

No era novedad que sus cuatro secuaces fueran derrotados fácilmente. Pero Anya aún no sudaba ni un poco. Su habilidad era aún más fuerte que la de los cuatro tipos en la cima de la tribu.

-¡Maldición… por qué no puedes simplemente caer derrotada!-

Eco furiosamente impulsó su puño, pero ante los ojos de Anya, ella ya no era más un enemigo de peligro.

-…¡Urgh!-

Eco sin haber dado en el blanco tropezó con el lodo y perdió el balance.

La tormenta de la tarde aún no había cesado. Anya se había dado cuenta hacia largo rato de que el suelo estaba resbaladizo, pero Eco probablemente no se había dado cuenta de estos detalles.

Viendo la defensa de Eco expuesta, Anya aprovechó.

-¡Haa!-

Dio a Eco una patada con toda su fuerza detrás del cuello.

Su pie había impactado contra el cuello de Eco salpicando agua.

Si Eco fuese una humana normal, Eco habría caído inconsciente en un segundo.

-¡Urgh… Como te atreves a patearme!-

-¡No puede ser!-

Anya estaba sorprendida.

Eco quien casi caía se las arregló para ponerse de pie con solo fuerza de voluntad. Miraba a Anya con lágrimas en sus ojos.

Su rostro mojado por la lluvia despedía un aura asesina.

-¡Juro, te, te… Pisoteare!-

Eco mostrando sus dientes corrió hacia Anya. No solo tenía un montón de fuerza, ella era tan dura como un dragón. Pero Eco que atacaba sin un objetivo claro era nada más que un animal acorralado. Si esta pelea continuara, es probable que no terminara antes de que la noche llegara.

Anya buscó entre sus ropas con su mano y tocó algo frio. Si era posible, nunca hubiera elegido usar esta cosa, pero ya no debía de desperdiciar nada más de tiempo.

-…Por favor no pienses mal de mí.-

Después Anya sacó la pistola, y jaló el gatillo sin dudarlo.

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Parte 6

Después de que Silvia terminó su historia, Ash estaba enormemente sorprendido.

Ash absolutamente no podía creer lo que había escuchado. Milgauss era más que probablemente el Príncipe Julius- esto era lo que Silvia había dicho.

Por supuesto que Ash sabía que Julius había sido sentenciado a muerte por cometer un tabú. Eso podría decirse que era el más grande escándalo en la larga historia de la familia Lautreamont.

-Pero el Príncipe Julius…¿No fue sentenciado a muerte?-

Ash aun dudoso de lo dicho, preguntó. Pero Silvia murmuró su explicación:

-La información sobre él siendo sentenciado a muerte puede ser falsa. Chichi-ue es ese tipo de persona… él no podría matar a su propio hijo. La verdad es, que estoy muy feliz de que Anii-ue esté vivo. Yo también creo que el debió tener sus propias razones para matar a Mordred. Pero… ¿por qué está cooperando con el Imperio y trayendo desastre al País Caballero? Esto es lo único que no tiene sentido. Que debo hacer…-

Silvia apretó sus labios y miró al suelo sin decir una palabra. Solo con pensar en la carga de ella y sus problemas, Ash sentía que su cabeza comenzaba a darle vueltas. Pero viendo a Silvia confundida por sus preocupaciones, Ash supo que no podía quedarse callado.

-En realidad… no recuerdo muy bien cómo se era el rostro de mi padre.-

-…?-

Silvia levantó su rostro y miró a Ash confundida.

-Aunque no está bien de mi parte como hijo decirlo, pero mi padre era una persona extraña… Desapareció después del nacimiento de mi hermana. De alguna manera, mi familia hablo menos y menos sobre él. Y sobre por qué nos dejó mi padre… Me lo he preguntado por años, pero no podía simplemente hacer esta pregunta. Un día… finalmente le pregunté a mi madre.-

-¿Te dijo algo?-

-No, no mencionó una sola cosa. Pero prometió que me diría toda cuando creciera. Es por eso que no he preguntado sobre eso desde entonces.-

Esta era la primera ocasión que Ash tenía la oportunidad para hablar de los orígenes de su familia, así que estaba un poco apenado.  Aun así, estaba feliz de que Silvia lo escuchara atentamente.

-Al final… Lo que quiero decir es, que tu problema no se resolverá si te lo quedas para ti misma. Si tienes tiempo como para ponerte triste, por qué no preguntarle directamente a la persona involucrada. ¿No es eso mejor?-

-Si pudiera hacerlo, no estaría frente a tantos problemas… Pero tienes razón en lo que dices.-

Silvia estaba llena de su feliz expresión.

-Gracias, Ash. Con tus ánimos, siento que la carga se ha aligerado de alguna manera.-

Su linda sonrisa aceleró el latir del corazón de Ash. La impresión de Silvia en la academia era la ´Elegante pero inaccesible hermosa princesa´. Quien iba a pensar que podía hacer tal sonrisa.

En ese instante, hubo un brillante destello desde el cielo y al segundo siguiente, los truenos retumbaron.

Los estruendosos sonidos se sentían como si hubieran caído al lado de ellos. Ash giró su vista hacia la ventana y se dio cuenta de que estaba lloviendo fuertemente.

Entonces, finalmente sintió el olor a lluvia.

-¡Kyaa!-

Como era de esperarse, Silvia quien había comportado tímida, inmediatamente gritó. Estaba tan asustada que perdió la razón y se acurrucó entre los brazos de Ash.

-¡Uwaa…!-

Ash fue sorprendido y cayó sobre la cama con Silvia abrazándolo.

Silvia estaba temblando y se acurrucaba fuertemente contra Ash. Sobre su rostro blanco como la nieve, estaban las sombras de sus largas pestañas.

-…¿Princesa?-

Aun después de Ash le habló, Silvia permanecía en silencio. Cerrando sus ojos fuertemente y abrazando a Ash. Justo como una niña, no dejaba de temblar.

No habría demasiado problema si solo fuese esto. Pero Ash sintió algo suave que no podría existir en este mundo. Eso ciertamente no era algo que pudiese sentirse de una niña. Eran los pechos de Silvia que estaban presionándose con fuerza contra el cuerpo de Ash.

Los relámpagos cayeron dos, tres, cuatro veces. Cada vez que caían, Silvia temblaba un poco y se abrazaba más fuerte.

…Ambos permanecieron en la misma posición por un momento.

-¿Se encuentra bien, Princesa?-

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Cuando los sonidos de los truenos y el viento se detuvieron, Ash calmadamente preguntó. Si Silvia seguía pegada a él, sentía que su corazón estallaría. Así que, Ash pretendió empujar delicadamente a Silvia y se incorporó.

-Nn…-

Silvia estaba tendida sobre la cama cuando abrió sus ojos que habían estado cerrados por un largo tiempo. Había lágrimas en el borde de sus ojos que probablemente habían sido provocadas por el tremendo miedo por el que había pasado.

-¡Qu…!-

Silvia quien finalmente se había calmado, inmediatamente se sonrojó. Probablemente se había dado cuenta de la situación en la que estaba.

Como una princesa, ella estaba postrada sobre la cama indefensa mientras era mirada por Ash-

-E-Esto es malo.

Ash se había preparado mentalmente para el ´puño´ por venir por parte de las Reglas de la Familia Lautreamont.

Aunque no había hecho nada malo, a través de sus pasadas experiencias, ya estaba acostumbrado a este tipo de finales. Básicamente, todo terminaría después del puñetazo.

Pero, Silvia seguía tendida sobre la cama con su rostro enrojecido.

Ash percibió que las pestañas de ella estaban temblando.

-¿Princesa…?-

Ash miró cuidadosamente a Silvia.

En contraste a una feroz Dragner, sus muslos eran esbeltos y bien formados. Las dos porciones de carne en sus pechos se movían arriba y abajo siguiendo el ritmo de su respiración…

En ese instante, Ash sintió que su mente iba a estallar.

Silvia no estaba usando un sostén en este momento. Las rosadas puntas podían observarse debajo de la blusa cubierta en sudor estaban haciendo estallar la razón mental de Ash.

¿Por qué Silvia no se mueve?

¿Por qué no está enfurecida como siempre e intenta pegarme?

¿Qué pasa si intento tocarla ahora?

-¡N-No, no debo! La Princesa en este momento está… está preocupada por el Príncipe Julius así que no puede pensar adecuadamente. Que tomara ventaja de alguien en tal situación… Nunca podría hacer eso. Ni en un millón de años…

-Toc, toc.

Había alguien tocando la puerta.

Aunque era solamente un golpeteo normal, pero en esta situación, el sonido atravesó los oídos de Ash.

-…¡Urgh!-

Silvia probablemente pensó lo mismo. Con la magia desapareciendo, brincó de la cama.

-Perdón por interrumpir.-

La persona de fuera entró antes de que Ash respondiera.

Era Cosette.

-El vestido de noche ha sido modificado. Estoy aquí para recoger a la Princesa.-

La manera en que Cosette hablaba era antinatural y demasiado formal. Probablemente había adivinado lo que había pasado entre Ash y Silvia.

-…Entendido. Iré ahí enseguida.-

Silvia se mantuvo calmada y siguió a Cosette fuera de la habitación.

-Haa…-

Ash sentía haber perdido la energía y cayó sobre la cama.

Si hubiera tenido más coraje, si Cosette no hubiera interrumpido-

Él y Silvia quienes estaban sobre la cama probablemente…

-¡Uwaa! ¡Que estoy pensando!-

Ash daba vueltas sobre la cama.

Realmente quería olvidarse de esto. Demasiado mal para él, la cama estaba llena del olor a Silvia el cual le provocaba ponerse más y más inquieto.

Seguía recordando la fragancia a rosas, el deslumbrante cabello dorado y los suaves bultos.

Mientras daba vueltas, Ash miró hacia la cama al lado de él.

Eco y Prim aún no habían regresado del vestidor.

Su inquietud repentinamente desapareció.

-¿Qué le está tomando tanto tiempo a Eco?-

“Preludio Negro ~A.B.S.1365.7~” se cierra.

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